Tenía yo un abrigo que desde el momento que me lo compre
(por dos duros) sabía que era un abrigo con posibilidades, pero no tal y como
estaba, eso era obvio, un cuello demasiado grande, unas mangas muy largas y
para colmo últimamente había adelgazado y el dichoso abrigo me quedaba holgado,
yo lo miraba y le prometía un futuro mejor, eso desde hace años, pero nada, ahí
seguía, en el limbo-armario, la semana pasada pensé que ya era hora y que iba a
arreglarlo, pero yo no soy mujer de medias tintas, así que me dije; si lo hago,
lo hago a lo grande, yo al abrigo siempre le había visto un cierto rollo
militar...
Sii había que inspirarse y los primeros de la lista fueron los Beatles, no
podía ser de otra forma si el Sgt. Pepper's es mi disco favorito, Jimmy
Hendrix, los húsares... fui añadiendo fotos en
mi carpeta del
pinterest y anotando ideas y mirando webs, me leí veinte veces
el tutorial que
en su día hizo la condesa, visite mercerías, busque en los cajones, junte
cintas y botones, busque telas...ya estaba lista, ahora ya sólo me faltaba
buscar un kilo de paciencia, de esa de la que yo tanto escaseo.
Pensé en hacer un tutorial de mi DIY y bueno, en realidad van a ser sólo
consejos, porque no todos los abrigo son iguales, ni todos los gustos, claro.
Yo empecé quitando el cuello porque eso lo tenía clarísimo y con la tela que
quedaba ya haría algo, seguro, además acorte las mangas.
A continuación cosí el adorno rojo de la manga izquierda, primero lo dibuje
con un jaboncillo y luego lo coloque con unos alfileres, después lo cosí con lo
que mi sacrosanta madre llama una bastilla, un hilván pequeño que cada dos o
tres puntadas reforzaba con una puntada de pespunte, si, si podía haber sido
todo un pespunte, pero tened en cuenta que lo hice sin descoser la manga y sin
pillar el forro, así que aunque reuní toda la paciencia que pude, se ve que no
fue suficiente para realizar semejante proeza.
A continuación coloque los adornos del pecho, ya sabéis ensayo error hasta
que me gustaron, los coloque con alfileres (en la otra manga también)
pero finalmente los acabe hilvanando antes de coserlos bien, porque perdí la
cuenta de las veces que me pinche (me monte mi propio halloween particular,
gritos, alaridos y caras de horror).
Como el cuello era bastante grande pensé hacer una cincha
para ceñirme un poco el abrigo por detrás, además de eso cosí unos nuevos
botones dorados, corriéndolos un poco respecto de su posición original, así
conseguiría ceñirlo un poco y que no me quedara tan grande, como aun quedaba
tela también haría unas trabillas para los hombros.
Yo ya tenía un trozo de forro rojo en casa, así que pensé
utilizar esta tela como envés de las nuevas piezas, sino una buena opción habría
sido utilizar terciopelo rojo.
A la hora de cortar nada más sencillo que encarar los derechos de cada tela y unir con alfileres.
Por último coser (con la máquina a ser posible) y dejar
abierto uno de los lados de cada pieza para poder luego darle la vuelta,
coser las piezas, esta vez si a mano, a menos que tengas valor y conocimientos
como para desmontar el forro...
Y si, por fin mi abrigo está arreglado, ya lo he estrenado y lo miro y me
pongo tierna, ¡ains!.
Esto ha sido todo si tenéis alguna pregunta no dudéis en escribidme y os
contaré gustosa lo que he aprendido peleándome con mi abrigo.