23/04/13

Por San Jorge y el dragón, una rosa y mi bolso-libro


Esta entrada era para ayer o para el domingo, que es cuando me pase toda la tarde bobaliconeando con las fotos, esperando como siempre terminar en un suspiro y viendo, como siempre, que las horas pasaban sin cundirme. Así que al final este post era para ayer, pero ayer, bueno ayer ¿visteis que sol y que temperatura de primavera, sin calor pero sin lluvia?...si, si, procrastine y se ha quedado para hoy.

Y mira que es bonita la casualidad, ya que hoy es el día del libro y yo venía a hablaros de mi bolso libro, un proyecto nunca terminado y siempre mejorable, que me ha acompañado durante meses y que, por supuesto, no he inventado porque lleva muchos, muchos años inventado, pero ahora es cuando yo he conocido versiones maravillosas y he querido hacer la mía propia y si vosotros queréis inspiraros hay de todo, de alta costura como los de chanel,  los de kate spade, los preciosismos y muy craft de olympia letan, de superlujo como los de Judith Leiber y muchos más que seguro se me quedan en el tintero, ¡si hasta asos hizo su propia versión!.

En cuanto a tutoriales también hay un montón por la red, así que no sé si haré el mio propio, por lo pronto aquí os dejo algunos, aquí, aquí y aquí.

19/03/13

lo que pudo ser ( y no fue) una serie de catastróficas desdichas

Lo peor de pinterest es que te come la vida, sí, literal, lo hace de una forma discreta, así como sin querer, en plan bobalicón e inocente, sí, exactamente como estas pensando, pinterest es una mosquita muerta, la razón de esto proviene, claro está, de lo mejor de pinterest, miles de imágenes hermosas, millones de ideas por realizar y si están fuera de tu alcance, ya sea por una u otra razón, millones de ideas por admirar, ¡ay!, horas que se escapan sin querer mirando y coleccionando, porque claro, son tantas que tienes que guardarlas y no las guardas todas, tienes que seleccionarlas para poder encontrarlas fácilmente cuando las requieras y esto es una tarea voluntaria, por gusto y disgusto, porque a ver -con la de cosas que hay que hacer- de esto no hay necesidad, no, así que si no tienes pinterest no te lo hagas, no mires y no intentes comprenderlo, tu vida te lo agradecerá.

Pero si como yo caes embaucado por su maldito canto de sirena, al final acabaras haciendo cosas tan peregrinas como esta, después de descubrir a Chie Mihara buceando entre fotos y pensar que esta chica hacía los zapatos más bonitos que pudiera querer y comprobar que mi presupuesto por ahora no daba, porque os tengo que confesar que para mi la ropa no es imprescindible, pero ¡ay! ¡los zapatos!, los zapatos son una cosa muy diferente, son necesarios y siempre, siempre, me faltan algunos, o planos o altos o de un color o de otro, así que no puedo gastarme el presupuesto en unos solos, aunque estoy ahorrando, sí.

Pues tenía yo por ahí unos zapatos guardados que no estaban mal, pero los veía antiguos y decidí que podía rescatarlos, a falta de unos de verdad darles un aire Mihara y tan contenta, los zapatos originalmente eran rojos, pero cuando los compre yo ya tenía unos rojos, que sepáis que toda mujer tiene que tener unos zapatos rojos, ¿no los tienes?¿y a que esperas? seas como seas te sentirás mejor con unos zapatos rojos, si eres muy discreta piénsalo, esta es una extravagancia que te puedes permitir. Bueno pues como os decía yo ya tenía unos zapatos rojos, pero no unos marrones, así que en su día los pinte de marrón y así estaban cuando los saque de la caja y decidí volverlos a poner rojos para  lunarearlos o lo que se me fuera ocurriendo.

Y ahí me veis, con un bote de quita esmalte para las uñas y un trapo intentando quitar el tinte marrón, viendo con horror que la tarea no iba a ser tan sencilla como pensé en un principio, el marrón no salía fácilmente pero el rojo estaba ya allí, ¡¡aaaagg!!!...y maravilla de las maravillas, de repente lo vi, aún estando a medias el zapato había adquirido un aire viejuno encantador que me recordó a Moulin Rouge y me hizo correr a por un rotulador dorado y ahora sí, llenarlo de lunaritos como estrellas, y tan feliz.

12/02/13

Mr. and Mrs. Pérez

Los Pérez van de modernillos, tienen pinta de guiris pero son los vecinos de al lado, van de concierto los miércoles, ella lee libros Agatha Mary Clarissa Miller (¡si hombre!, Agatha Christie) y el esconde el Marca en la funda del Ipad, les gusta el sushi y la fabada, ella le enseño a él a hacer crochet y los findes forran los bolardos del barrio, son contradictorios y entrañables, pero sobre todo son muy ecos, ambos nacieron de un desodorante gastado.

Si, un buen día antes de tirar uno de los botes vacíos de desodorante lo mire y creo que me gusto su forma, digo creo porque no estoy segura, a veces pienso que primero le quite la bola y luego pensé ¡vaya!... es como una muñeca rusa, se pueden guardar cosas, lo del proceso creativo es difícil de explicar a veces de ideas absurdas surgen cosas buenas y otras veces, las más, para que nos vamos a engañar, lo único que surgen es estupideces; pero es algo compulsivo, la idea te viene y tienes que hacerla, si para eso tienes que dejar de hacer lo que estabas haciendo e incluso tirarte medio día en Babia, maquinando la genial creación, abandonando tus quehaceres diarios, ¡mejor que mejor!. Luego vendrá la angustia y la sensación de culpabilidad inherentes al proceso artistico, nos os engañéis, de ahí viene la fama de angustiados y atormentados que tienen algunos.

Si tienes algún bote por ahí, ya sabes, no lo tires, quita la bola, lavalo (aun así mantendrá un olorcito la mar de agradable) lija y pinta, valen los acrílicos y los posca y también , todo un descubrimiento, unos rotuladores alpino para manualidades infantiles, tipo posca pero más cutres (si, pero con el precio de dos posca te llevas seis alpino) finalmente rocialo bien con barniz en espray.

04/11/12

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (historia de un abrigo)




Tenía yo un abrigo que desde el momento que me lo compre (por dos duros) sabía que era un abrigo con posibilidades, pero no tal y como estaba, eso era obvio, un cuello demasiado grande, unas mangas muy largas y para colmo últimamente había adelgazado y el dichoso abrigo me quedaba holgado, yo lo miraba y le prometía un futuro mejor, eso desde hace años, pero nada, ahí seguía, en el limbo-armario, la semana pasada pensé que ya era hora y que iba a arreglarlo, pero yo no soy mujer de medias tintas, así que me dije; si lo hago, lo hago a lo grande, yo al abrigo siempre le había visto un cierto rollo militar...



Sii había que inspirarse y los primeros de la lista fueron los Beatles, no podía ser de otra forma si el Sgt. Pepper's es mi disco favorito, Jimmy Hendrix, los húsares... fui añadiendo fotos en mi carpeta del pinterest y anotando ideas y mirando webs, me leí veinte veces el tutorial que en su día hizo la condesa, visite mercerías, busque en los cajones, junte cintas y botones, busque telas...ya estaba lista, ahora ya sólo me faltaba buscar un kilo de paciencia, de esa de la que yo tanto escaseo.
Pensé en hacer un tutorial de mi DIY y bueno, en realidad van a ser sólo consejos, porque no todos los abrigo son iguales, ni todos los gustos, claro.
Yo empecé quitando el cuello porque eso lo tenía clarísimo y con la tela que quedaba ya haría algo, seguro, además acorte las mangas.



A continuación cosí el adorno rojo de la manga izquierda, primero lo dibuje con un jaboncillo y luego lo coloque con unos alfileres, después lo cosí con lo que mi sacrosanta madre llama una bastilla, un hilván pequeño que cada dos o tres puntadas reforzaba con una puntada de pespunte, si, si podía haber sido todo un pespunte, pero tened en cuenta que lo hice sin descoser la manga y sin pillar el forro, así que aunque reuní toda la paciencia que pude, se ve que no fue suficiente para realizar semejante proeza.
A continuación coloque los adornos del pecho, ya sabéis ensayo error hasta que me gustaron, los coloque  con alfileres (en la otra manga también) pero finalmente los acabe hilvanando antes de coserlos bien, porque perdí la cuenta de las veces que me pinche (me monte mi propio halloween particular, gritos, alaridos y caras de horror).




Como el cuello era bastante grande pensé hacer una cincha para ceñirme un poco el abrigo por detrás, además de eso cosí unos nuevos botones dorados, corriéndolos un poco respecto de su posición original, así conseguiría ceñirlo un poco y que no me quedara tan grande, como aun quedaba tela también haría unas trabillas para los hombros.






Yo ya tenía un trozo de forro rojo en casa, así que pensé utilizar esta tela como envés de las nuevas piezas, sino una buena opción habría sido utilizar terciopelo rojo.



A la hora de cortar nada más sencillo que encarar los derechos de cada tela y unir con alfileres.




Por último coser (con la máquina a ser posible) y dejar abierto uno de los lados de cada pieza  para poder luego darle la vuelta, coser las piezas, esta vez si a mano, a menos que tengas valor y conocimientos como para desmontar el forro...



Y si, por fin mi abrigo está arreglado, ya lo he estrenado y lo miro y me pongo tierna, ¡ains!.
Esto ha sido todo si tenéis alguna pregunta no dudéis en escribidme y os contaré gustosa lo que he aprendido peleándome con mi abrigo.